EDITORIAL

La reseña histórica de la UGM que aparece en este número de GEOS nos invita a pensar en la forma en que nuestra Unión ha evolucionado. Durante los primeros años el crecimiento fue accidentado, el número de investigadores en Ciencias de la Tierra era reducido y las instituciones donde se hacía investigación estaban concentradas en el centro del país. Durante la década de los setenta las actividades relacionadas con estas ciencias se ampliaron, nacieron nuevos centros de investigación y la educación superior se fortaleció en varias universidades. Sin embargo, es a partir de la década de los ochenta cuando se observa un crecimiento sostenido de la investigación, que se refleja en el número de trabajos que se han presentado en las reuniones anuales de la Unión, las que cada vez cuentan con mayor participación de instituciones extranjeras. La característica de los noventa ha sido la diversificación de las actividades de la Unión. En ésta se inició la edición de monografías de investigación y divulgación y, con el fin de compensar el descuido por parte de los programas oficiales, se han efectuado olimpiadas de Ciencias de la Tierra dirigidas a estudiantes de bachillerato para darles a conocer otras opciones de estudio. En parte, los buenos resultados que la Unión ha obtenido se deben a que ésta acoge a todas las disciplinas que estudian desde el espacio exterior hasta el interior de la Tierra.


Además de invitar a la comunidad a que participen cada vez más en las actividades de la Unión, con esta nota queremos también dar la bienvenida a la Mesa Directiva 1998-1999 y agradecer el esfuerzo de la anterior.

Publicado: 1998-03-01

Sismicidad del Noroeste de México

Cecilio J. Rebollar Bustamante, Luis Orozco León, Julia del Carmen Sánchez Rodríguez, Oscar Gálvez Valdez, Francisco J. Farfán Sánchez, Ignacio Méndez Figueroa, Luis Inzunza Romero, Ruth Eaton Montaño