EDITORIAL
En busca de cierta estabilidad ambiental
En menos de un año el planeta ha sufrido incendios de gran magnitud cuyos efectos no se pueden evaluar. En particular, los de la Amazonia y Australia son un reflejo del mal manejo del único planeta habitable que tenemos disponible. Desde antes que nos hicieran conscientes de estar en una “aldea global”, se mencionaba que el tan buscado crecimiento económico es un proceso hacia el exceso. El asunto del medio ambiente parece entenderse bien entre algunas comunidades, principalmente académicas, y parece no importar a otras, principalmente las empecinadas en buscar esos logros económicos que garantizan un crecimiento continuo. El conocimiento popular sobre los efectos de la deforestación, la fracturación hidráulica, la sobreexplotación y contaminación del recurso hídrico, entre otros, impactan menos en los medios de comunicación, aunque no con menos peligrosos para la vida en general. Sobre los fenómenos naturales como los geológicos, oceánicos, climáticos o biológicos tenemos poco control, pero conocer detalles sobre su funcionamiento nos puede hacer menos vulnerables. Por razones económicas y políticas, dicho conocimiento también está desbalanceado pues, como cabe esperar, mientras mayor es el conocimiento, mayores son las precauciones y menor es la afectación al medio natural. Por el contrario, las comunidades más pobres sufren de mayor afectación contaminante o degradante, ya sea por desconocimiento o por abuso por parte, comúnmente de agentes foráneos.
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Publicado: 2019-01-01