EDITORIAL

En la década pasada ocurrieron diversos desastres naturales en varias regiones del planeta. En nuestro país son de mencionar el evento volcánico del Chichón, en Chiapas, que ocasionó cerca de 2000 muertos y desaparecidos y el Terremoto de 1985 que ocasionó considerables pérdidas tanto humanas como materiales.


Actualmente la Geofísica ha cobrado mayor importancia y diversas dependencias oficiales se han convencido de que requieren de información y asesoría para elaborar programas que permitan mitigar los daños ocasionados por fenómenos naturales. Esto ha tenido repercusión en las áreas de Sismología y Vulcanología pues ha permitido que se pueda modernizar algo del equipo con que cuentan para su trabajo. A su vez, se han observado los resultados de contar con mayor equipo; el plan operativo que se implementó en la zona del Volcán de Colima, en febrero pasado, es muestra de ello.


Sin embargo, debemos incidir todavía más en las diferentes dependencias federales y estatales pues para mitigar muchos de los fenómenos de contaminación, bien sea atmosférica, de mantos acuíferos, de lagunas costeras, etc., se requiere de la información y asesoría que los científicos y profesionales de las Ciencias de la Tierra pueden brindar.


Para ello será necesario modernizar el equipo de trabajo; si el sector económico del país está viendo la necesidad de modernizar su tecnología, con mayor razón los científicos de todas las áreas deben marchar aceleradamente hacia la modernización. En el presente año el CONACyT pondrá en marcha un programa para modernizar el equipo científico, presentemos proyectos de excelencia acordes con la modernización que el país requiere.

Publicado: 1991-01-01