EDITORIAL
El 15 de diciembre pasado el Ejecutivo Federal envió al Senado de la República una iniciativa de ley para el Fomento de la Investigación Científica y Tecnológica. Para muchos este hecho pasó desapercibido y en la prensa poco se mencionó al respecto. El 27 de febrero apareció en los periódicos un pequeño anuncio donde se invita a conocer el contenido de la iniciativa a través de Internet (http://www.senado.gob.mx/inic/cienciatec.html). Más o menos al mismo tiempo, en varias instituciones, por recomendación del CONACYT se invitó a la comunidad científica a opinar sobre la misma iniciativa. Cabe mencionar que la recepción de comentarios y sugerencias tuvo como fecha límite el 10 de marzo.
Poco antes, el 23 de febrero, durante la presentación del Programa de Trabajo de Ciencia y Tecnología, el Presidente de la República pidió a la comunidad científica su análisis "objetivo y razonado" sobre la iniciativa de reforma constitucional para abrir a la inversión privada la expansión de la industria eléctrica.
Ambas invitaciones nos toman desprevenidos y como tradicionalmente ocurre, la comunidad de Ciencias de la Tierra está aparentemente ausente en el momento de emitir opiniones relativas a las políticas de la ciencia. En ambas iniciativas la comunidad tiene intereses directos. En la primera porque trata sobre la normatividad y formas de financiamiento de nuestras actividades, las que se propone que se rijan por nuevas formas de evaluación y valoración de resultados y en las que eventualmente participaría el sector empresarial. Posteriormente, en una reunión de comisiones para revisar la iniciativa de ley de fomento a la ciencia y tecnología, se destacó que ésta puede ayudar a resolver el rígido control que ejerce la Secretaría de Hacienda para asignar recursos al buscar un programa intersecretarial. Es importante también en la propuesta la intención de otorgar autonomía operativa a los centros públicos de investigación y crear fondos para que distintas entidades públicas hagan un manejo más eficiente de los recursos federales.
Publicado: 1999-03-01