EDITORIAL

El apoyo a la investigación a finales de un sexenio peculiar

El CONACYT, el más importante órgano administrador del quehacer académico de México, tuvo un arranque interesante en 2013. Sin embargo, en el último tercio del sexenio se desfiguró, o su ímpetu se desvaneció. Tal vez los esfuerzos de la federación en ese periodo se dirigieron más a la propaganda a favor de las llamadas reformas educativa, laboral, energética y ocho más, o de obras como el Nuevo Aeropuerto de la Cd. de México. Dicha propaganda, o maquillaje de estado, sólo cubre las apariencias ya que los apoyos, por ejemplo a la ciencia, a la educación, al campo, o a la salud, no son distintos o, incluso, son menores que en administraciones anteriores. En nuestro editorial del Vol. 36-2 se mencionó que del 2016 al 2017 la reducción al presupuesto para Educación Pública, Salud y CONACYT (para mencionar sólo tres) fue de 10.6, 10.8 y 23.3 por ciento, respectivamente y, en 2018, las cosas se enturbiaron un poco más porque apareció el tema electoral. Si bien los porcentajes son escandalosos, impactan sobremanera los más de 1,960 millones de pesos gastados por la SEP, en publicidad, en 2017, bajo el cargo de Aurelio Nuño. Otros sobreejercicios en el mismo rubro se observaron en varias secretarías, mientras sus titulares fueron aspirantes a la candidatura presidencial (190 Mp de Hacienda, 1,134 de Salud, etcétera).
Se ha insistido en que México debe transitar hacia una sociedad del conocimiento, pero la inversión para CONACYT se estancó de 2017 a 2018, no así la inflación y la devaluación. La administración científica oficial ahora tomó en serio la intención de manejar la investigación a través de modelos de consorcios para “acompañar el desarrollo regional, el crecimiento de sectores industriales clave, hacer más efectivo el aparato científico y tecnológico del país”. Estas declaraciones resultan preocupantes pues es evidente que el Estado se ha estado desentendiendo de su compromiso por la educación y la salud públicas, por la infraestructura básica y la administración de los recursos naturales en general, y ha perdido la visión de generar riqueza para la nación en su conjunto. El crecimiento de las ciudades parece no seguir diseño alguno. Las más grandes son cada vez más peligrosas y más vulnerables a los fenómenos naturales.

Publicado: 2017-06-01

Interpretación geológica y geoeléctrica de un deslizamiento rotacional relacionado con paleodrenaje en el fraccionamiento Valle del Sur, en Tijuana, Baja California

Luis A. Delgado Argote, Marco A. Pérez Flores, Fernando Herrera Barrientos, Olga Sarychikhina, Manuel Contreras López, Luis Ochoa Tinajero, Thalia A. Avilés Esquivel