GEOS
Este boletín informativo de la Unión Geofísica Mexicana (ISSN-0186-1891) contiene artículos de investigación originales y de divulgación, así como notas cortas sobre aspectos relevantes para la difusión de la actividad científica, tecnológica y docente en las Ciencias de la Tierra y noticias de interés para los miembros de la Unión Geofísica Mexicana (UGM).
GEOS se publica dos veces al año por el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) y editada conjuntamente por la UGM y el CICESE
Número actual
Vol. 45 Núm. 2 (2025): GEOS
EDITORIAL
El precario equilibrio climático
Un documento de la última semana de 2025 resalta algunos avances a nivel mundial en los ámbitos natural y social. Sobre el ambiente natural destacan la tasa de crecimiento de la capacidad de energía renovable y la recuperación forestal. En ese trabajo se informa que actualmente la energía eólica, solar y otras fuentes renovables, superaron al carbón como fuente de electricidad a nivel mundial. También se menciona que en el Reino Unido el carbón, como fuente de energía, casi ha desaparecido y que la energía eólica alcanza hasta un tercio de la demanda. También se hace la observación de que existen sectores, como el alimentario, donde los combustibles fósiles muestran una tendencia alcista, mientras que en el transporte y en la energía eléctrica hay intentos sostenidos de “descarbonización”, aunque todavía son insuficientes. La ONU reporta que al conjunto de la cadena alimentaria agroindustrial se debe casi el 40 por ciento de los gases de efecto invernadero a nivel global, principalmente por la deforestación y cambio de suelo, especialmente para la ganadería y monocultivos. Además, la misma cadena está íntimamente ligada a la industria petroquímica a través de los plásticos y la producción de fertilizantes nitrogenados sintéticos, a la que habría que agregar otros derivados como los plaguicidas, herbicidas, etcétera.
En el tema forestal, es conocida la función de los bosques que, junto con los océanos y la tierra, tienen una gran capacidad de absorción de carbono (cerca del 50 por ciento). De acuerdo con la información de la ONU, las tasas anuales de deforestación global han disminuido hasta cerca del 40 por ciento en los últimos 10 años y, una considerable proporción de los bosques, está bajo planes de gestión a largo plazo para lograr su recuperación, aunque aún están bajo presión de las industrias agrícola, maderera y pecuaria. Desafortunadamente, en estos tiempos, las reglamentaciones orientadas hacia la conservación y la protección al medio ambiente están muy amenazadas, como lo demuestra la disminución en las regulaciones de la Agencia de Protección Ambiental (Environmental Protection Agency) de E.U.A., o el muy reciente retiro de los principales empresarios brasileños de la “Moratoria de la Soya”, después de casi 20 años, a través de la cual se busca detener la pérdida de la selva de la Amazonia.
Es de la mayor importancia insistir ante las autoridades de todos los niveles, desde las plataformas académicas y organizaciones civiles, en la necesidad de atender las recomendaciones dictadas por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) con el fin de tomar medidas legales efectivas para reducir la emisión de gases de efecto invernadero (GEI). Esto se debe a que, hasta el momento, los pronósticos de las instancias de expertos se han cumplido, pues las áreas con anomalías térmicas son cada vez más extensas. Los mapas de anomalías extremas muestran que el norte de México, norte y sur de Estados Unidos, gran parte de Europa y norte de África (máximos en la zona del Mediterráneo), así como amplias zonas de Sudamérica y la Antártida, son regiones donde el aumento de temperatura ha estado acompañado de calores extremos y lluvias intensas. México, en particular, ha registrado los niveles más bajos en sus sistemas de captación de agua de lluvia, los cuales fueron “salvados” por lluvias extremas asociadas con tormentas tropicales. Además, las inundaciones producidas por estos eventos evidenciaron la poca cultura en la población que, al deshacerse de su basura, tapa los sistemas de drenaje facilitando las inundaciones. Esto no solo demuestra la falta de una conciencia ambiental, también demuestra el pésimo manejo de la basura en México, sobre todo de plásticos que, no sobra decirlo, su producción sigue fomentándose por las transnacionales petroleras.
Los problemas derivados del cambio climático son múltiples y posiblemente, uno de los más desatendidos, es el del aumento del nivel del mar debido al deshielo de los casquetes polares y los glaciares. Además de la afectación de la flora y la fauna costera y marina de aguas poco profundas, así como la contaminación de acuíferos, entre otros menos evidentes, millones de personas y bienes materiales están amenazados por inundaciones. Este ha sido un tema de preocupación desde hace tiempo pero, su aceleración en los últimos años y el deshielo, que ha alcanzado un punto “irreversible”, define a este fenómeno complejo como una de las grandes amenazas para la sociedad. Varios países están invirtiendo grandes cantidades de recursos en investigación científica y obras civiles para adaptarse al Cambio Climático, con perspectivas dudosas por tratarse de un fenómeno global. Ante esta perspectiva, cabe preguntarse si a lo largo de los más de 11 mil kilómetros de costa en México se han logrado avances en el estudio de este inminente evento.
Publicado: 2025-04-11