EDITORIAL

La reunión de congresos de Ciencias de la Tierra

En la Asamblea General de la Reunión Anual 1996 de la UGM se discutió, entre otros temas, la organización de una sociedad o unión de las varias sociedades académicas relacionadas con las Ciencias de la Tierra en México. En el país existen más de ocho agrupaciones de Ciencias de la Tierra cuyos núcleos están conformados principalmente por miembros pertenecientes a instituciones académicas, y más de siete cuyos núcleos están mejor definidos por miembros pertenecientes a las áreas de exploración y explotación de recursos naturales, o de aplicación de técnicas geológico-geofisicas. Se comentaron varios argumentos para buscar una fusión. Entre los principales, destacan el reconocer que los profesionales de la Ciencias de la Tierra forman una comunidad relativamente pequeña para el número de sociedades existentes; que cada sociedad organiza de manera separada una reunión con distintas sedes y calendarios; que es común que una persona pertenezca a varias sociedades; que los recursos institucionales permiten, en general, la participación en no más de uno de las distintos congresos que se organizan en el país. Esta situación nos mueve a promocionar la organización de reuniones más grandes que convoquen a reuniones paralelas en donde personas con intereses en varias disciplinas puedan satisfacerlos en un solo periodo. Un congreso donde la mayor parte de las disciplinas de las Geociencias se concentre, no solo permite la optimización de recursos, sino que promueve las relaciones interdisciplinarias. Sin embargo, es importante en un congreso "general" preservar la identidad de cada una de las sociedades con la finalidad de que en cada una de ellas se discuta la problemática específica del área de conocimiento de cada agrupación.


Una de las consecuencias esperadas de reuniones generales sería conformar grupos editoriales más completos que nos permitan fortalecer, o unificar, a las también diversas, y en su mayoría poco impactantes, revistas de geociencias.


Es importante reconocer en este esfuerzo que no se trata de desaparecer lo ya formado, sino de unificar las partes.


Esperamos poder hacer un llamado formal en 1998 a las distintas sociedades de geociencias para acordar la mejor forma de lograr la organización de congresos con mayor capacidad de convocatoria.

Publicado: 1997-03-01

Sismicidad del Noroeste de México

Cecilio J. Rebollar Bustamante, Luis Orozco León, Julia del Carmen Sánchez Rodríguez, Oscar Gálvez Valdez, Francisco J. Farfán Sánchez, Ignacio Méndez Figueroa, Luis Inzunza Romero, Ruth Eaton Montaño