EDITORIAL 

¿Son los desastres temas de oportunidad?

En las áreas de las ciencias de la tierra sólida, atmósfera y oceanografía es difícil conseguir financiamiento para hacer investigación, sobre todo, para mantener redes de monitoreo para estudiar la dinámica del planeta. Es claro que, en su mayor parte, invertir en estos temas no produce bienes económicos directos, aunque bien puede ayudar a amortiguar la pérdida o afectación a esos valores cuando ocurren fenómenos naturales.

A raíz del devastador sismo del pasado 26 de diciembre en Sumatra (M=9.3), la opinión pública y los organismos encargados de la protección civil se han sensibilizado de nuevo. El interés por estos temas se renueva cada vez que se presenta un evento de magnitud importante que interrumpe nuestra tranquilidad cotidiana, por lo que expertos adscritos al Foro Consultivo Científico y Tecnológico instaron a legisladores miembros de las comisiones de Ciencia y Tecnología, Salud y Seguridad Nacional, a tomar medidas para instalar una red de monitoreo contra maremotos y tsunamis a lo largo de las costas del país, así como a crear sistemas de advertencia que ayuden a desarrollar planes y programas coordinados de respuesta social.

Suponiendo que las propuestas de los expertos tengan eco entre las autoridades responsables de garantizar el financiamiento de las ciencias y dictar sus políticas, e imaginando un ambiente bien coordinado, también sería conveniente atender la propuesta surgida recientemente de un coloquio sobre instituciones de investigación y educación superior (IIES), que señala que se debe contar con recursos del Estado para integrar la educación superior pública y privada a los proyectos nacionales a través de redes de investigadores. Si se considera que el estudio de los fenómenos naturales es un asunto de nivel nacional, entonces esta tarea deben hacerla las IIES siguiendo, como se recomienda, un sistema de organización en redes. Para efectuar el complejo trabajo del monitoreo y procesamiento de los datos no es necesario crear nuevas instituciones, sino fortalecer a las existentes apoyándolas con nuevas plazas, ofreciendo fondos que fomenten la movilidad académica en un sentido amplio y dándoles un trato preferencial en el pago de impuestos al adquirir equipos de investigación nuevos. La comunidad académica, a través de sus sociedades y las mismas instituciones, debe aprovechar este momento de sensibilización hacia los fenómenos naturales para presentar propuestas al
Estado, en un momento en el que prácticamente se ha detenido el crecimiento de las IIES, tanto por el cierre de plazas, como por la insuficiencia y la obsolescencia de su infraestructura. También es momento de que el Estado revise su política de apoyo a los proyectos nacionales de largo plazo en lugar de apoyar a los proyectos de grandes empresas, incluso trasnacionales.

Publicado: 2004-12-01

Estimación de velocidades de fase a partir del análisis de microtremores con el método SPAC

Hortencia Citlali Flores Estrella, Cinna Lomnitz Aronsfrau, Sergio Yassim Guarneros

Sismicidad del centro y sur de México (Periodo enero a junio, 2004).

Javier Francisco Pacheco, Casiano Jiménez, Jesús Pérez Santana, Jorge A. Estrada, José L. Cruz, Arturo Cárdenas, Tan Li Yi, María de los Ángeles Gutiérrez, Bernardino Rubí, José A. Santiago

Boletín de la Red Sísmica del Noroeste de México (Periodo de julio a diciembre de 2004)

Luis Munguía Orozco, Antonio Vidal Villegas, Luis Orozco León, Oscar Gálvez Valdéz, Francisco Farfán Sánchez, Ignacio Méndez Figueroa, Sergio Arregui Ojeda