EDITORIAL
Desde el año pasado todos hemos tenido que modificar nuestros programas de trabajo a raiz de una crisis económica sin precedentes, salvo para aquellos que hayan vivido la década de los treinta. Desde principios de 1995 entramos a una nueva época de ajustes administrativos que han frenado muchos de nuestros optimistas programas académicos. Los programas de desarrollo de infraestructura, dependientes del mercado internacional, sufrieron de forma más drástica la devaluación de nuestros todavía nuevos pesos. Sin embargo, a mediados del mismo año, el efecto de la pérdida del poder adquisitivo de nuestra moneda no fue tan grande, para muchos de nosotros, como la pérdida de Pancho Medina, compañero, amigo y promotor de la Unión Geofísica Mexicana.
En la Reunión Anual de 1994 anunciamos que GEOS había ampliado su comité editorial con la intención de que este boletín informativo se convirtiera en un foro donde aparecieran artículos de investigación arbitrados, además de los de divulgación. En 1995, Pancho editó el primer número del Vol. 15, y desde entonces solo pudimos editar el número 2 en el que se publicaron los resúmenes de la Reunión Anual.
Con este primer número del Vol. 16, iniciamos con el compromiso anunciado, y los artículos que aparecen ya cuentan con dos arbitrajes. Esperamos que con este número, nuestra revista invite a los científicos y estudiantes de geociencias a publicar en español sus resultados, revisiones, programas y demás y se convierta en un foro promotor de nuestras actividades.
Ahora, con la inclusión de una sección de artículos de investigación con arbitraje, queremos que nuestro órgano informativo reuna un mayor número de trabajos de calidad y que ayude a fomentar la escritura de trabajos de investigación en nuestro idioma. A doce años de que se implantó el Sistema Nacional de Investigadores el cual, más que fomentar la calidad de los escritos científicos mexicanos, logró pulverizar las investigaciones para lograr mayor número de artículos, nuestros investigadores aún se sienten con la obligación de escribir en idiomas otros que el propio en búsqueda de impacto. Durante estos doce años hemos visto como articulos que tienen gran importancia nacional han sido publicados en revistas que, ya sea por su costo, o por su nivel de especialización, se encuentran en no más de dos o tres bibliotecas del país. Este intento por captar parte de las investigaciones que se hacen en el pais en GEOS, más que una manifestación chauvinista, tiene la intención de ofrecer un foro serio de intercambio de conocimiento. La historia de GEOS es accidentada; muchos colegas han hecho esfuerzos importantes por definir un perfil para esta revista resultando cada vez en un nuevo intento, nada más. Esperamos que este nuevo esfuerzo prospere para bien de nuestra comunidad y que, incluso el SNI, en cualquiera de sus cambiantes formatos, reconozca el valor de las comunicaciones científicas en nuestro idioma.
Publicado: 1996-03-01