EDITORIAL


Parece que las cosas nos están saliendo bien con la Olimpiadas de Ciencias de la Tierra. Este año la UGM efectuó la cuarta en Ensenada, Baja California, la primera en Taxco, Guerrero, y se espera que también durante este año se puedan efectuar en Linares, N.L., Querétaro, Qro., Pachuca, Hgo. y en Guadalajara, Jal. A tres años de distancia de la primera olimpiada, este mes recordamos también el tercer aniversario del fallecimiento de Pancho Medina, a quien debemos gran parte de la realización del primer evento. La logística de la primera olimpiada quedó en manos del Colegio de Bachilleres, en cuyas instalaciones se hizo el evento. En ese primer ensayo se registró la mayor participación de estudiantes, mientras que en la segunda fue la menor, y en la tercera y la cuarta se mantuvo un nivel medio de participación. Interpretamos que al hacer la primera en las instalaciones de una preparatoria, tanto estudiantes como profesores encontraron un ambiente familiar y su participación fue mayor. Al trasladar el evento a las instalaciones del CICESE la población bajó. En las dos últimas ocaciones, hemos observado que los profesores han hecho una selección de estudiantes para prepararlos de acuerdo con sus participaciones anteriores. El resultado es que en algunas escuelas se han formado círculos de estudio sobre Ciencias de la Tierra para ser más competitivos en las olimpiadas. También se dan casos curiosos, como el de un estudiante de una preparatoria técnica en donde no se imparte ninguna materia relacionada con las Ciencias de la Tierra. Este estudiante, quien se enteró de la competencia el día anterior, y sin conocer la guía ni saber las características del evento, además de no tener un profesor que lo respaldara, obtuvo el segundo lugar en el concurso de 1997.


A tres años de la primera olimpiada, nos estimula saber que algunos participantes han iniciado licenciaturas relacionadas con las Ciencias de la Tierra y que ahora, algunas preparatorias del Estado están incluyendo dentro de su presupuesto de actividades extracurriculares la participación en nuestras olimpiadas anuales.


De seguir así, no se ve muy lejana la fecha en que podamos organizar olimpiadas nacionales y así contribuir en la divulgación y enseñanza de nuestras disciplinas de trabajo.

Publicado: 1998-06-01

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