Eclipse, umbra, penumbra y antumbra: la XXVI Olimpiada de Ciencias de la Tierra
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Resumen
En serio: ¿Será la Luna?
Gran oportunidad la del eclipse solar del 8 de abril de 2024. Experiencia inolvidable presenciar que algo estaba tapando al Sol y ese algo no eran las nubes. ¿Qué era entonces? Todos y en todas partes nos dicen que se trata de la Luna, pero en ningún momento del eclipse se vio a la Luna por ningún lado. Sin embargo ¿Alguien duda de que es la Luna la que oscurece al Sol? Seguramente nadie. Y sin embargo, a nadie le consta que era la Luna la que estaba tapando al Sol. No había Luna en el cielo, o al menos era invisible. Si nos quitamos el pre-juicio de la Luna, el fenómeno es un verdadero misterio. Sin embargo, cuando nos revelan que se trata de la Luna, el misterio desaparece, desaparecen las inquietudes y también las ganas de buscarle una explicación. Pasamos a ser cultos en un santiamén y con eso quedamos satisfechos. Sin darnos cuenta aceptamos que algo inexistente en el momento del eclipse es lo que oscurece al Sol. Nos comportamos como nuestros antepasados que creían que un dragón se comía al Sol. El nivel de comprensión que se nos ofrece es el mismo. Sin embargo, la diferencia es que nuestro escepticismo ya lo tuvieron otros en el pasado y lo resolvieron con más observaciones y razonamientos. Todo un proceso para llegar a la verdad, un camino largo y tedioso que a nadie le interesa ya. Sabemos la verdad pero ignoramos cómo llegar a ella. Aceptamos sin más lo de la Luna, aunque nunca la vimos acercarse al Sol. Es como aquello del niño en el cuento El traje nuevo del emperador de Christian Andersen. Nadie se atreve a decir lo que ve o no ve por temor a ser descubiertos. ¿Obvio que se trata de la Luna? Por supuesto, nadie lo duda.