Rifts activos y pasivos
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Resumen
Cuando los continentes se separan para crear nuevos fondos oceánicos, se forman grietas de una notable diversidad en las orillas o bordes de los continentes. Los estudios sísmicos demuestran que una zona de la corteza continental de 25-30 km de espesor se estira como goma elástica hasta que finalmente se rompe permitiendo la formación de un nuevo centro de expansion oceánico. Esta es una grieta fria acompañada de escaso volcanismo. En el otro extremo se tiene una grieta caliente, que se forma cuando la expansión y el agrietamiento de algunos bordes continentales producen enormes volumenes de roca fundida. La roca sale por la grieta o queda atrapada y se solidifica en la base de la corteza. Dos nuevos cortes transversales (Fig. 1) através de las margenes continentales en el Atlántico Norte nos permiten delinear la estructura de estos dos tipos de grietas o rifts. Estos fueron obtenidos por medio del registro de ondas sísmicas penetrantes detectadas en sismómetros digitales colocados en el fondo del océano. Las ondas sísmicas fueron generadas ya sea por detonación de cargas explosivas o por medio de la liberación de grandes burbujas de aire comprimido a alta presión, debajo del agua, con pistolas de aire. La energía sísmica fue registrada en rangos de más de 100 km. Las resultantes formas de onda recibidas por los sismómetros fueron modeladas y reproducidas usando los nuevos programas de computadora para sismogramas sintéticos, capaces de simular el paso de ondas a través de complejas estructuras con variaciones laterales.