Imágenes electromagnéticas del interior de la Tierra: parte 1
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Resumen
Como seres que vivimos en la superficie de la tierra podemos dirigir nuestra vista en diversas direcciones. Hacia arriba y hacia los lados podemos distinguir objetos que se encuentran a muchos kilómetros de distancia; tal es el caso de las montañas lejanas, la luna o el sol. De todos nuestros sentidos, el de la vista es el que posee mayor campo de acción: éste va desde nuestra nariz hasta las estrellas. Aunque generalmente no pensemos en ello, no deja de ser gratificante sabernos poseedores de tan fantástico poder. Sin embargo, más bien escogemos pensar que nuestros sentidos son bastante limitados, y en particular el de la vista. Lo anterior se debe a que comparamos la capacidad de nuestros ojos con lo que puede hacer un microscopio o un telescopio. La resolución de estos instrumentos es simplemente muy superior a la de nuestros ojos. Llegaremos a una conclusión similar si comparamos nuestra visión con lo que se puede lograr mediante el uso de rayos X. En este caso no se trata de un simple cambio de escala. Mediante el uso de rayos X se puede ver el interior de los objetos, lo cual es cualitativamente diferente de un simple agrandamiento o acercamiento de las imágenes.