Imágenes electromagnéticas del interior de la Tierra: parte VII
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Resumen
En este número veremos una técnica más con la que se puede obtener directamente la resistividad de una tierra homogénea. En realidad existen muchas más técnicas que las tres que ya hemos explicado y la que trataremos aquí. Sin embargo, estas cuatro son de las pocas que permiten despejar la resistividad del medio y expresarla directamente en términos de las mediciones. Esta característica permite analizar la fórmula correspondiente y facilita la comprensión del papel que juegan los diferentes parámetros involucrados, pues además de las mediciones electromagnéticas también tienen un papel importante parámetros como la distancia y la frecuencia de oscilación de los campos. La comprensión que se logra de esta manera puede extenderse en términos generales a situaciones de medios heterogéneos, algo que sería muy difícil de lograr si tratamos de comprender desde un principio los casos más complicados. Por lo general, cuando el medio es heterogéneo, las diferentes variables se combinan de una manera tan complicada que no permite entender fácilmente el papel que están jugando en la determinación de la distribución de la resistividad. Estas complicaciones se presentan también en casos de medios homogéneos, cuando se utilizan algunas técnicas que no permiten despejar directamente la resistividad. En esos casos se utilizan curvas patrón o programas de computadora para determinar el valor de la resistividad. Obviamente con ello se pierde toda oportunidad de comprender los aspectos básicos de cualquier técnica.
En este número trataremos un caso que tiene similitud con la transmisión y recepción de las ondas de radio, aunque la frecuencia que utilizaremos es mucho menor. Las ondas de radio de AM, por ejemplo, tienen una frecuencia de varios cientos de miles de ciclos por segundo. Las que supondremos aquí sólo alcanzan varios cientos de ciclos por segundo. Esto es, las ondas de radio tienen una frecuencia mil veces mayor. La razón de esta diferencia tiene que ver, por supuesto, con las exigencias particulares impuestas por los dos diferentes tipos de aplicaciones.