Distribución de Suelos en ambientes tectokársticos en la porción este de la Península de Yucatán, México.
Contenido principal del artículo
Resumen
La Península de Yucatán se caracteriza por ser una zona kárstica y por la presencia de gran cantidad de fracturas y fallas. Para analizar la distribución de los suelos de la porción este de la península se utilizó el
enfoque geomorfoedafológico por dos vías: por un lado, el análisis morfométrico y por otro, la evaluación de la información edafológica, considerando los datos del sitio de muestreo, la descripción de perfiles y
los resultados analíticos.
Los ambientes donde se combinan altas densidades de procesos de disolución y fracturamiento se encuentran en tres áreas: a) en las planicies subhorizontales al norte de Quintana Roo, sobre unidades
litológicas recientes, donde la vegetación dominante es de selva mediana subperennifolia, predominan los Leptosoles solos o combinados con Luvisoles e incluso Vertisoles en los que hay gran cantidad de
depresiones kársticas; b) en planicies acolinadas del centro-oeste del Estado, en formaciones del Eoceno, donde los suelos dominantes son Phaeozems/Luvisol/Cambisol y Leptosol/Luvisol, que son utilizados para
pastizales y cultivos; finalmente c) en las unidades litológicas más antiguas, sobre lomeríos y montañas al suroeste, los suelos dominantes son Leptosoles/ Phaeozems/ Vertisoles en los que se desarrolla una selva
mediana subperennifolia.
Al norte de Quintana Roo, los suelos delgados y pedregosos, aunados a la densa karsticidad y las fallas, conforman una zona muy susceptible a colapsos y procesos erosivos, lo que restringe el uso potencial del
suelo. Actualmente el turismo de cenotes, cavernas y el senderismo son intensos en esta zona, además, hay agricultura sobre Cambisoles y Luvisoles. Al suroeste del Estado, en lomeríos, se presentan los suelos
más profundos (Phaeozems y Vertisoles) en las zonas bajas del relieve, donde el uso de suelos se ve restringido por el relieve. En el centro-oeste del Estado, en planicies acolinadas hay suelos potencialmente
más productivos y sin la limitante del relieve relativamente pronunciado, por lo que son susceptibles a mayor diversidad de usos.