Temblor Boliviano da un raro reflejo del interior de la Tierra
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Resumen
Muchas preguntas interesantes pueden derivarse del estudio del temblor de magnitud 8.2 que ocurrió en el Altiplano Boliviano en junio de 1994. La mas interesante no consiste en explicar el mínimo de daños causados siendo que el evento fue lo bastante fuerte como para sentirse a través de la mayor parte del hemisferio oeste, sino el hecho de que la liberación de energía pudo exitar modos normales de la vibración de la Tierra nunca antes vistos y con ello proporcionar datos potenciales para que los geofísicos puedan mejorar el mapa del interior terrestre con resolución de 50 km. Esto suele esperarse al ocurrir un terremoto de gran magnitud, pero la profundidad que tuvo el terremoto boliviano (640 km) lo pone en una rara clase de terremotos llamada "eventos de foco profundo" cuyo hipocentro cae entre 75 km y 670 km bajo la superficie de la Tierra.