La sexta Olimpiada de Ciencias de la Tierra: ¿Al cerebro le da hambre?

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Enrique Gómez Treviño

Resumen

Trasladémonos a los terrenos de la especulación y la analogía, en donde todo se resuelve satisfactoriamente o termina por contradecirse hasta en los aspectos más elementales. ¿Al cerebro le da hambre? Indudablemente el cerebro se alimenta. Diariamente recibe su dosis de moléculas grandes y pequeñas a través del torrente sanguíneo como todos los demás órganos de nuestro cuerpo. También recibe incesantemente estímulos e impresiones del mundo exterior, de nuestro propio cuerpo e incluso de sí mismo, que vienen a ser los alimentos que necesita para su buen funcionamiento. Ideas, sueños, deseos, frustraciones, problemas, dudas, preguntas, etc. serían parte del menú de nuestro cerebro, entes todos tan necesarios como las sustancias que a diario le llegan por la vía sanguínea.

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Cómo citar
Gómez Treviño, E. (2002). La sexta Olimpiada de Ciencias de la Tierra: ¿Al cerebro le da hambre?. GEOS, 22(1). Recuperado a partir de https://geos.cicese.mx/index.php/geos/article/view/174
Sección
Divulgación